Soy un soñador, no un escritor

¡Hola! Me da gusto hayas venido, imagino que quieres conocerme, pero te equivocas si esperas el extracto de la biografía de mi vida, solo te diré lo que realmente necesitas saber.

Lo primero es que no soy Carlos Reeves, soy el mundo que existe en su interior y creé este sitio para llegar a él.

Soy como cualquier otro que le gusta leer y escribir, no estudié literatura y tampoco sé de grandes autores.

La razón por la que comencé a escribir es porque desde niño tomaba esos cuadernos Scribe de hoja blancas y dibujaba todo el día. Esos personajes y escenarios empezaron a tener una narrativa, entonces tuve que escribir sus historias y saber dónde terminarían.

Tengo problemas para concentrarme, si un colibrí vuela por mi ventana me la puedo pasar observando cómo se alimenta de las flores, incluso si se va, pareciera que me lleva con él a un mundo imaginario.

Soy perfeccionista, escribir es un trabajo duro.

Poseo una rivalidad contra las palabras y los renglones que conspiran en mi contra, paso horas editando y leyendo para aplacar su rebeldía. Antes me limitaba ocultarlos después de escribirlos, temía que lo leyeran y vieran semejante lío.

Pero todo cambió cuando descubrí que hay personas que pasaron por las mismas rebeliones. Keanu Reeves, Steve Jobs y Scott Fitzgerald.

Soy un soñador, no un escritor.

Claro que deseo lectores, premios y escuchar aplausos en la presentación de mis obras en la Feria internacional de libro en mi ciudad, y todo ese reconocimiento de mi talento, pero como dice mi prima Caro “Un paso a la vez”.

Escribo porque es el camino para llegar en mi, encontrarme y ser uno otra vez.

Yo no voy a ti, te invito que a vengas a mí.

El Zorro Extraviado

Soy un explorador de los sentimientos, la ciencia, la mente, la aventura, la muerte y sobre todo de Dios. Es aquí donde encuentro un nicho para narrar la relación humana que lastiman mi espíritu y la paz de mi conducta, los sentimientos íntimos de nuestras diferencias, la lucha de hacer el bien y encontrar la redención en ello.

La maldad de aquella persona puedo ser mía y existe una frontera en la que todos podemos sanar.

En la vida diaria soy Copywriter y Content Marketer en una Consultora de Estrategia en Marketing Digital y Análisis de Datos; me titulé como Realizador Audiovisual y fui seleccionado estatal del equipo de esgrima.

Esa no es mí historia…

Carlos Reeves

No es perfecta, más es auténtica.

[¡Oye! No te puedo contactar por teléfono.

El domingo nos juntaremos todos los de la secundaria…

            Tienes que ir.

            Jajaja, a las 5pm en Plaza Galerías.

            Nos vemos]

Recibí su mensaje en facebook al día siguiente que soñé con ella.

Hacía tiempo que no me reúno con los compañeros de la secundaria, pero la realidad es ella la causa de mis nervios.

Decido llegar antes de la hora y me ubico en un lugar distante del punto de reunión. Aunque me llevaba bien con todos, solo son unos cuantos con quien realmente puedo platicar sin sentirme comprometido, y soportar esos molestos silencios.

Espero en una banca y aparento escribir en el celular para lanzar ligeras miradas. Dan las 5pm y hasta entonces no hay señales de ella ni de los otros, así que decido ir al punto de encuentro a la vista de todos. Pienso si me equivoque de día, o peor, de hora.

“Estoy varado como gato en la duda.”

Si llegué tarde y todos se fueron siguiendo el plan, tendré que encontrarlos en la plaza o contactar a mi amiga para vernos, eso o evitarme la pena y retirarme.

Me dedico a mirar rostros con la posibilidad de encontrar uno familiar, me imagino observándome desde aquella banca y lo despistado que me veo en la entrada, como el último jugador en la banca.

En fin, estoy atrapado y mi única esperanza es haber confundido el día.

 “¿Qué rayos sucede, dónde están?”

Son las 5:30 cuando ella sale de la plaza a mi encuentro, con sus ojos verdes y sonrisa felina me abraza, ella es un poco más pequeña así que su cabeza me queda a la altura del cuello y puedo percibir el mentolado aroma de su cabello negro.

La verdad no recuerdo de que tanto hablamos esa tarde, supongo que fue agradable por nuestras miradas y carcajadas

Cuarenta minutos después llega uno de los ellos, saluda a mi amiga y para sorpresa no me recuerda, hasta entre cierra los párpados como si esperase que le dé prueba de ser compañeros en aquel años atrás. No le doy importancia y sonrío.

Llega su mejor amiga y con un beso me reconoce, viene acompañada por otra chica de la secundaría, y al igual que el otro no supo quién soy.

            —Me da igual.

            Esperamos hasta que entendimos que somos todos. Me siento mal por ella, solo pocos vinieron.

Fue de las más populares en la secundaria y no por la baratería de ser la “sexy” del plantel.

             —Lo siento, es cierto. No hay estafa más grande que la popularidad por la belleza de la juventud.

Ella es todo lo contrario, por supuesto que es linda de facciones finas y suaves, labios gatunos y orejas que se asoman en su cabello lacio. Su piel es clara sin llegar a ser blanca, delgada con un trasero pequeño y firme como durazno; me es difícil de describir, a veces parece grande o pequeño, caído o levantado y formas de ese tipo, creo que todo depende su ropa.

Lo mismo sucede con sus pechos que son como un par mantecadas caídas en los costados.

            —Solo falta leche para desayunar con ella.

“No es perfecta, más es auténtica en todo su ser.”

Estoy seguro que la razón de su popularidad es por su personalidad, se adaptaba muy bien a las bolas; un día podía hablar de videojuegos, tableros de juego, historietas y otro día la veía en la cancha de baloncesto o de voleibol.

Era pésima estudiante y más de una vez la tuve que sacar de algún apuro en prefectura.

Realmente no estoy seguro de cuando comenzamos a juntarnos, pero si el día que nos conocimos.

Fue el día que el balón de volei cayó al pasto y rodó hacia mí, donde dormía.

            —¡Oye! ¿Me pasas el balón?

Apenas levanto los brazos de los ojos y la veo parada en la cancha con su uniforme blanco, detrás de ella todos esperan que yo haga lo que dijo.

            —Ven tú.

            —¡Por favor! —con las manos en la cintura.

            —No soy tu maldito bolero. —volví a cubrir mis ojos.

“Aún siento su presencia ahí parada.”

            —Olvídalo—escucho a uno de los jugadores—Me cae que ni la llega contigo.

Apenas veo de reojo y lo encuentro al otro lado de la cacha. Me levanto y tomo le mentado balón.

            —Aguas ya se enojó. —se burló acompañado de las carcajadas de los demás, incluso ella cubre su boca para reír.

Aviento la bola frente a mí y salto golpeándola en el aire, sale disparada hasta el otro lado de la red sobrepasando a los jugadores y cae en picada, el tipo que gritó se lanza sin éxito y la pelota cae de la cancha.

No fue el mejor de todos los tiros, estaba más animado a pegarle al tipo que hacer la jugada.

“Fue lo suficiente para impresionarlos.”

Compramos café en la Flor de Córdoba y vagamos por la plaza sin rumbo en la corriente de gente embrutecida por las compras.

Entonces mi amiga propone ir al billar, creí que eso elevaría los ánimos, pero fue todo lo contrario, cada uno saca un pretexto para no ir.

“Vale ¿entonces a que han venido? “

Así que vamos solos al billar, la pasamos muy bien y nos divertimos mucho; pedimos papas a la francesa y sodas, y dividimos la cuenta

Ella me gana dos de tres juegos en el billar y después pasamos a un juego de pistolas en el arcade, formamos equipo contra los zombies que intentan matarnos, si lograban vencernos, entonces iniciaremos separados en algún punto del juego hasta reuniros.

Ya en la noche intercambiamos números y nos despedimos, los dos tomamos el mismo autobús solo que en direcciones opuestas de la ciudad, entonces esperábamos cada uno en su parada, ella frente a mí separados por la avenida.

Obra Protegida
Obra Protegida
PXMOR/Libro 1/SENTIMIENTO XV: Mirada Felina

La voz en las tinieblas

Sin compasión ni remordimientos, adiós lágrimas. El odio, la ira y la venganza son el objetivo.

¿En quién puedes confiar?

Yo respondería que en ti.

Hay que triunfar ante la traición, levántate y persevera. Sé la mejor versión de ti.

El amor se desvanece y el odio prevalece; sigue tus ideales jamás los abandones e impúlsate. Vence al enemigo silencioso que habita en tu espíritu, esos sentimientos ocúltalos y vivirás.

Obra Protegida
Obra Protegida
PXMOR/Libro 1/SENTIMIENTO I: Guerra Interior